Uno de los errores más frecuentes cuando alguien desea perder peso es
eliminar cualquier tipo de grasa, incluidos los ácidos grasos esenciales,
pensando que algunas grasas no tienen ninguna función benéfica para el
cuerpo.
Está claro que lo que hace que perdamos peso es un balance negativo de
las calorías consumidas respecto a las ingeridas y dado que una caloría de
grasa tiene 9 calorías respecto a 4 que tienen las proteínas y los
carbohidratos, lo más fácil parece ser disminuir la cantidad de grasas
consumidas para disminuir las calorías, pero no es una forma saludable para
perder peso y grasa y ademas nos puede traer más perjuicios que beneficios el
que el cuerpo no disponga de los ácidos grasos esenciales.
Los ácidos grasos esenciales ácido linolénico (Omega-3) y el linoleico
(Omega-6) no pueden ser fabricados por el cuerpo y deben ser ingeridos a través
de la dieta.
El ácido linolénico (Omega-3) lo podemos encontrar semillas, vegetales
como el lino, nogal, verdolaga, aguacate, sésamo, cacahuete, girasol, soja,
almendro y pescados azules como el atún, salmón, caballa y sardina
El ácido linoleico (Omega-6) lo podemos encontrar en el aceite de casis,
borraja u onagra.
¿Que funciones cumplen los ácidos grasos
esenciales?
Producción de Energía: En estudios realizados se ha demostrado
que puede aumentar la resistencia de un 40 y hasta un 60%, pudiendo entrenar
durante más tiempo antes de llegar al agotamiento, recuperarse más rápidamente,
curar sus lesiones más rápido, aumentar la musculatura, velocidad y fuerza,
además de un incremento de la resistencia mental
Función Cerebral. mejora en el ánimo, reducción de la depresión,
aumento de la calma, mejor manejo del estrés, menos hiperactividad, mejor
focalización, mejora en los procesos mentales, mayor capacidad de aprendizaje,
aumento de inteligencia, mayor concentración y mejora en la coordinación
motriz.
También necesarios para la visión.
Piel, Cabello y Uñas. Los AGEs (Acidos Grasos Esenciales) son
necesarios para tener un piel y cabello sanos, así como también para el
crecimiento normal de las uñas
Cáncer.Los AGEs omega 3 reducen los riesgos de cáncer.
Enfermedad Cardiovascular. Los omega 3 pueden reducir la los
factores de riesgo de las enfermedades cardiovascualres, incluyendo los
triglicéridos altos, la presión sanguínea, la adhesividad plaquetaria, el
fibrinógeno, y la lipoproteína (a). También regulan el ritmo cardíaco.
Diabetes. Los ácidos grasos esenciales son necesarios para que la insulina
realice sus funciones correctamente, que como sabéis, es la hormona más
anabólica del cuerpo.
Control del Peso. ayudan a reducir la producción de grasa en el
cuerpo y aumentan el proceso de quema de grasa y la producción de calor en el
cuerpo, y hacen que el cuerpo pase de quemar glucosa a quemar grasa.
Digestión. mejoran la salud de los intestinos y reducen su inflamación.
Alergias. reducen los síntomas de las alergias.
Inflamación. reducen la inflamación.
Heridas. aceleran la curación de heridas.
Minerales Óseos. mejoran la retención de minerales en los huesos
inhibiendo la aparición de la osteoporosis.
Sueño. mejoran la calidad del sueño en algunas personas.
Hormonas. mejoran las funciones hormonales del cuerpo.
Órganos. son necesarios para el funcionamiento correcto de los hígados y el
riñónes.
Reproducción. son necesarios para la producción de esperma, el ciclo femenino y el
embarazo.
Consecuencias ocasionadas por NO consumir
AGEs
Ninguna célula, tejido, glándula u órgano puede funcionar normalmente
sin ellas, pudiendo ocasionar, entre otras:
· Dificultad para aumentar la musculatura
· Falta de energía
· Pérdida de pelo
· Problemas digestivos, inflamaciones, hinchazones, alergias,
enfermedades auto-inmunes
· Pérdida de mineral en los huesos
· Esterilidad en los hombres y abortos espontáneos en las mujeres
· Problemas de visión y de aprendizaje
· Resistencia a la insulina
· Mayor riesgo de sobrepeso
· Mayor riesgo de cáncer
· Mayor riesgo cardiovascular
· Dificultad para afrontar el estrés
· Disminución de la función pulmonar
· Pobre crecimiento de las uñas
· Deterioro de hígado y riñones
· Reducción en la oxidación de tejidos
· Cambios en el comportamiento debido al deterioro del cerebro
· El sistema inmunológico se deteriora, provocando más
infecciones, sanación más lenta de las heridas y aumento del riesgo cancerígeno
· Piel seca
· Constipación frecuente